Situado tras las murallas medievales de Dalt Vila, en una pequeña plaza con jardín se encuentra un carismático Hotel.
Dispone de 13 habitaciones lujosamente decoradas con bañera o ducha, equipadas con televisión por satélite,teléfono directo, mini bar y, muchas de ellas, con terrazas que dan a una maravillosa vista a la parte antigua de la ciudad.